Si tienes la suerte de contar con una buhardilla acondicionable (a diferencia de las buhardillas perdidas que no se pueden aprovechar), no faltan ideas para acondicionarla. Todo depende del espacio del que dispongas. Para que sea una estancia agradable y habitable con comodidad, la altura bajo techo debe ser de 1,80 metros como mínimo. Todo lo que esté por debajo debe dedicarse a actividades que no requieran estar de pie.
Se puede instalar ahí una cama, un escritorio o espacio de almacenamiento para la ropa. Esta última opción es interesante porque permite aprovechar superficies generalmente abandonadas que, sin embargo, son fáciles de explotar con muebles de almacenaje como un armario o unas baldas.