En una cocina con poca luz solar o de dimensiones reducidas, el amarillo aporta luminosidad y calidez. Plantéate, por ejemplo, pintar el techo para crear una fuente de luz adicional.
Otra ventaja del amarillo es que combina absolutamente con todos los colores. ¡Una manera de despertar la pasión decorativa que llevas dentro!
Sea cual sea la estancia de la casa, nuestro consejo es empezar aportando unos sutiles toques de amarillo mostaza con cojines, objetos decorativos, una alfombra o incluso pequeños muebles. Así verás si te gusta este tono.
Otra opción es el papel pintado, que regresa con fuerza a la decoración. Así que, ¿preparado para dejarte seducir por una cocina amarilla?