Un vestidor mal iluminado se vuelve rápidamente poco práctico. Elegir la ropa, distinguir los colores, encontrar un accesorio u organizar el armario requiere una luz homogénea y bien distribuida. La iluminación del vestidor contribuye directamente a la legibilidad de los espacios de almacenamiento, pero también a la atmósfera general de la estancia, más o menos luminosa.
A diferencia de un simple armario, un vestidor a medida ofrece múltiples profundidades, nichos, cajones y zonas cerradas. Sin iluminación interior, estos espacios permanecen oscuros, incluso con un techo bien iluminado. La integración de tiras LED, regletas conectadas o focos empotrables permite aportar una luz focalizada, discreta y eficaz, al tiempo que realza el diseño del mueble.










