La principal ventaja de una cocina con despensa es que puedes almacenar todo lo que ocupa espacio y que no utilizas a diario, desde el suelo hasta el techo.
Tarros, lavandería, provisiones, utensilios... Aligera y despeja tu cocina con una despensa contigua para guardar alimentos que se conservan durante mucho tiempo (leche, botellas de agua, conservas, pasta, arroz, patatas...), así como utensilios de cocina que ocupan mucho espacio en los armarios (fondue, plancha, freidora, heladera...).
También puedes disponer de almacenaje para guardar tus productos de limpieza (limpiadores domésticos, aspiradora, fregona, escoba...) y las reservas de productos de higiene especialmente voluminosos (papel higiénico, papel de cocina...).
Por último, con una encimera ganarás espacio para doblar la colada, por ejemplo.