Samantha Vallejo-Nágera x Mobalpa

La cocina que devuelve la vida al corazón de una casa de Pedraza
Samantha Vallejo-Nágera x Mobalpa

Hay lugares que acaban formando parte de nuestra historia. Para Samantha Vallejo-Nágera, Pedraza es uno de ellos.

Es aquí, en esta emblemática localidad segoviana donde se encuentra su restaurante y donde pasa gran parte de su tiempo, donde decidió emprender la renovación de una de las estancias más importantes de la casa: la cocina.

Un proyecto especialmente significativo para alguien que lleva toda una vida entre fogones y que entiende la cocina como mucho más que un espacio funcional.

Para mí la cocina es el corazón de mi casa. Aquí se cuecen no solo comidas, sino también conversaciones. Es el sitio de estar juntos, de hablar, de tomar decisiones y también de recibir amigos.
Samantha Vallejo-Nágera

Una cocina con carácter, como Samantha

La reforma tenía un doble desafío. Por un lado, actualizar completamente el espacio para adaptarlo a una forma de cocinar contemporánea. Por otro, conservar el espíritu cálido y auténtico de esta casa de piedra llena de historia.

El acabado Borea lacado en un amarillo desarrollado a medida aporta energía, luminosidad y carácter al espacio. Un color atrevido que, lejos de romper con el entorno, encuentra un sorprendente equilibrio junto a las vigas de madera originales, los materiales naturales y los elementos decorativos tradicionales de la vivienda.

¿Necesitas ayuda
con tu proyecto?
CONCERTA UNA CITA

El gran reto: incorporar una isla sin renunciar al fuego de gas

Samantha tenía muy clara una condición: mantener su cocina de gas, un elemento imprescindible en su manera de cocinar. Al mismo tiempo, soñaba con incorporar una gran isla central que favoreciera la convivencia y permitiera cocinar cómodamente en familia.

La solución desarrollada por Mobalpa fue integrar la zona de cocción directamente en la isla, transformándola en el auténtico centro de la estancia.

He sido muy atrevida con el color, lo sé. Pero quería que fuera un reflejo de mí misma, vibrante y llena de vida.
Samantha Vallejo-Nágera

Cada centímetro pensado al milímetro

La personalización ha sido una de las claves del proyecto.

La encimera de la isla se realizó en una única pieza de estratificado compacto efecto roble natural estructurado, fabricada a medida para adaptarse exactamente a las necesidades de Samantha.

Incluso se diseñó un espacio específico para alojar discretamente la bombona de gas necesaria para la placa de cocción, manteniendo la estética limpia y ordenada del conjunto.

Un espacio donde todo tiene su lugar

Fan declarada del menaje y la cocina, Samantha quería tener cada utensilio perfectamente organizado y siempre a mano.

Por eso el proyecto incorpora múltiples soluciones de almacenamiento personalizadas:

  • Gavetas de gran capacidad para platos y utensilios
  • Cuberteros de madera maciza
  • Laterales de gaveta acabados en madera
  • Bandejas giratorias para optimizar los rincones
  • Gavetas específicas para verduras y hortalizas
  • Amplios espacios para pequeños electrodomésticos
  • Cubos de reciclaje integrados
  • Lavavajillas panelado para mantener la continuidad visual


Uno de los detalles más especiales para Samantha es el mueble gavetero con tres cajones vistos en madera natural, que introduce un contrapunto cálido y artesanal dentro de la composición.

Tradición, funcionalidad y vida compartida

Los frentes Borea lacados, los tiradores vintage Romane en metal envejecido, el fregadero cerámico y la encimera estratificada con acabado roble contribuyen a crear una atmósfera que respeta el carácter de la vivienda mientras incorpora soluciones contemporáneas adaptadas a un uso intensivo.

Porque esta cocina no se diseñó únicamente para cocinar.

Se diseñó para reunir.

"Siempre decimos que comer es algo muy social, pero cocinar también."

Hoy, la cocina de Samantha Vallejo-Nágera es exactamente eso: un espacio vivo donde se preparan recetas, se reciben amigos, se conversa, se comparte y se construyen recuerdos.

Una cocina hecha completamente a medida, concebida a fuego lento y pensada para seguir siendo durante muchos años el verdadero corazón de la casa.